martes, 11 de noviembre de 2014

Desde el tren: una de las clases de hoy

Esta  mañana, en el grupo A2, hemos estado hablando sobre rituales.

No estaba previsto. Mi idea para la sesión de hoy era revisar los estilos de apego infantil, después de haber estado viendo un vídeo sobre la "situación extraña" de Mary Ainsworth en la pasada sesión, y conectar con los estilos de apego adulto, a partir de una actividad en la que los exploraríamos tras haber hecho y corregido fuera de clase el cuestionario de apego adulto de Feeney y colaboradores.

Cuando he entrado en el aula la profesora de la asignatura anterior aún estaba dentro, aunque parece que la clase había terminado hacía unos minutos porque en la pasarela de acceso al aulario me había encontrado a un par de alumnas, ya en el descanso. Estaba de pie hablando con unos estudiantes. Mientras, otros salían del aula y otros charlaban sentados en las sillas.

Yo he aprovechado para ir preparándome. Primero, encendiendo el ordenador y el proyector, conectando mi pendrive para buscar un material que iba a utilizar, firmando en la hoja de asistencia, sacando unas hojas de una carpeta. Más tarde, cuando Ana se ha marchado,  mirando a los estudiantes.

Esto segundo es algo que hago al comienzo de todas las sesiones. Mirar y esperar.

Mirando me doy cuenta de lo que ocurre, voy notando donde está cada uno, me voy notando también a mí, en un aula normalmente bulliciosa que espero se irá apaciguando.

Durante esa espera, ese tiempo de margen, normalmente uno se va regulando, el grupo se va regulando. Suele pasar que un grupo de personas se da cuenta de que estoy mirándoles y comienzan a mirarme a mí, o al menos a mirar hacia la parte delantera de la clase, que es donde me encuentro. Tras eso, algún miembro de ese mismo grupo puede que llame la atención de otros (un codazo al compañero, un "sssshhhh" que emerge de algún lugar), a modo de "oye, que la clase ya ha empezado". De esto de cuándo comienza una clase ya hablamos hace varias sesiones (a partir de la pregunta "¿cuándo ha empezado clase?"),  y conecta con algo sobre lo que he estado pensando hoy y a lo que volveré más tarde.

"Antes" de una clase. Kalyanpur. Calculta. India.

No es fácil, al menos no es automático, pasar de una clase a otra, menos en el marco de unos horarios que no dejan espacio explícito a los descansos, que enlazan una asignatura con la siguiente. Sobre el papel: las 11.30 termina la clase de Ana, también a las 11.30 comienza Psicología del Desarrollo.  Afortunadamente, como somos nosotros los que utilizamos los horarios (aunque a veces parezca lo contrario), podemos flexibilizarlos y dar espacio a cuestiones que también son muy necesarias. Un descanso no sólo me sirve para ir al baño, salir a fumar un cigarro o acercarme a la cafetería; también me puede servir, aunque a menudo no sea consciente de ello, como transición entre dos contextos.

Y es ahí, mientras esta mañana miraba a los estudiantes, mientras notaba que hoy parecía prolongarse más ese tiempo de  "espera", cuando he conectado con dos cosas: por un lado, con la transcripción de una conferencias sobre rituales que dio Alejandro  (en el marco del "IV Seminario de Pedagogía del Rito" de la Escuela de Magisterio de la Universidad Central, en Chile) y que estuve leyendo anoche; por otro lado, y en clara conexión con la citada conferencia, con cuestiones que ya hemos trabajado a lo largo de la asignatura, como la distinción  "tránsito - transferencia - transformación" a la hora de explorar transiciones o la distinción entre  "cambio variacional" y "cambio transformacional" (sobre estas y otras cuestiones adyacentes y trabajadas en el seno del módulo introductorio de la asignatura, los estudiantes del grupo A han escrito posts muy interesantes en nuestro blog).

Un ejemplo de ritual. Benarés. India.

La conferencia de Alejandro versaba sobre los tipos y procesos de cambio implicados en una experiencia ritual, y era una muy buena revisión de trabajo de investigación previo realizado sobre transiciones, al considerarse el ritual como un tipo de transición que en potencia puede facilitar la emergencia de cambios transformacionales. No voy entrar en mucho detalle (si a alguien le interesa podemos facilitaros la transcripción completa), pero sí me gustaría rescatar y compartir dos cuestiones que me parecieron fundamentales:

-La vivencia subjetiva del ritual. Más allá de las pautas que conforman un ritual, lo que sería la experiencia objetiva (por ejemplo una procesión en el Día de los Santos y una posterior misa en el cementerio), lo interesante de un ritual, al menos si atendemos a su potencial transformador ("no soy el mismo antes que después") viene de la mano del sentido que nosotros le demos a ese ritual (en el ejemplo, ¿qué significado tiene para mí participar en esa procesión y en esa misa? ¿participo como un modo de sentirme parte de una comunidad? ¿o para no sentirme  "fuera" de esa comunidad? ¿como una vía para conectar con alguien que también participa? ¿como una manera que me facilitar conectar y honrar a seres significativos que murieron? ¿como un espacio que me facilita vincularme a un área espiritual que valoro?). Es atendiendo a esa dimensión subjetiva del ritual, a eso que yo "añado", que puede entenderse mejor cómo rituales aparentemente muy repetitivos (por ejemplo, rezar) pueden no desembocar en aburrimiento o tedio, sino ser reforzantes en sí mismos por el sentido que se les atribuye (en el ejemplo, rezar puede ser una vía para conectar con otras personas con las que rezo, para sentirme parte de una comunidad, para encontrar un espacio en el que desconectar de cuestiones cotidianas y encontrar calma y seguridad, para conectar con valores o ideas que para mí son significativas... eso en sí ya tiene un valor que me llevará al deseo de seguir repitiendo esa actividad, más allá de que objetivamente no aporte nada novedoso porque sea siempre igual).

- La interpretación de ritual como un "amplificador de conciencia" y su conexión con la posibilidad de cambio. Y en este punto cito a Alejandro, que lo planteaba de una manera muy clara: "uno amplifica la conciencia sobre sí mismo y sobre los demás, porque lo que ocurre es diferente, porque lo que ocurre está marcando una diferencia; en ese sentido amplifica ser consciente de lo que ocurre. Desde ahí es posible, entonces, que los cambios puedan aparecer"  (Iborra, 2010: 31).

La cuestión es que tras la lectura de la transcripción, empecé a pensar en diversos tipos de rituales (desde una concepción amplia, podemos identificar muchos más que los que tradicionalmente nos vienen a la mente, como bodas, entierros, ritos de inciación a la edad adulta realizados en otras culturas...o a otra escala celebración de un cumpleaños o participación en unas fietas patronales) y me paré a pensar en el potencial de los  "rituales  cotidianos" y en su posible uso como facilitadores de transiciones.

Un  par de ejemplos sencillos, descritos de manera objetiva: a) llegar a casa después de un largo día fuera y darse una ducha, b) encender velas, prender incienso, poner música suave y sentarse o tumbarse en un sillón.

Los mismos ejemplos, atendiendo a su vivencia subjetiva: a) la ducha no sólo tiene una función higiénica; también me ayuda a tomar conciencia de que ya estoy en casa, de que tras otras actividades (clases, compras, reuniones con amigos, etcétera) me encuentro en un contexto al que asocio (o quiero asociar) determinados sensaciones o determinadas actividades (como descanso, tiempo de ocio cocinando, leyendo un libro, viendo una película...). La ducha me puede ayudar a eso, puede ser un  "marcador" que facilite mi transición a este nuevo contexto (más allá del contexto físico, que obviamente ya es diferente);  b) en este caso las diversas acciones (música, luz tenue, aroma) van encaminadas a crear un ambiente de relajación, de calma, de re-encuentro, tal vez, con una misma; pueden serme útiles también como transición a un contexto en el que para mí esa relajación, esa calma, son cuestiones a potenciar.

Creo que ambos ejemplos pueden ilustrar las dos ideas que revisaba antes: la vivencia subjetiva del ritual, es decir, cómo somos nosotros los que damos, añadimos, significado al ritual (una ducha puede ser una ducha o puede ser algo más; al igual que el hecho de encender una vela o poner música), y el ritual como amplificador de conciencia (me doy más cuenta de lo que está ocurriendo, soy más consciente de  cómo estoy, y sobre todo de qué hago yo para estar como estoy, de qué hago yo para favorecer el paso de un estado a otro, en este caso a través de la ducha o de los cambios de ambiente en mi salón).

Volviendo a la situación que me llevó a las anteriores conexiones: estamos en el comienzo de  la sesión de Psicología del Desarrollo de hoy en el grupo A2. Me llama la atención, como en sesiones anteriores tanto con los "grupos pequeños" como con el "grupo grande", lo que ocurre en ese periodo (de fluctuante duración) previo a mi decisión de comenzar a dirigirme verbalmente a los estudiantes como modo más directo, como marcador objetivo más claro, de que la clase está comenzando (aunque como bien vimos la experiencia subjetiva de cuando comienza una clase puede ser muy variable). Suelo dejar un tiempo y un espacio porque pienso que es necesario para facilitar la transición entre dos contextos: una clase -  otra clase. Para mí eso es una especie de pequeño ritual, que me ayuda a "aterrizar" en el contexto aula (aunque hay cosas que he hecho antes en ese sentido, como por ejemplo cuando voy caminando hacia el aula pensando en lo que voy a proponer hacer en la sesión, o cuando leo o veo algo que me ayuda a desarrollar una idea que podría ser interesante para la asignatura), que me ayuda en la transición entre lo que he estado haciendo antes (por ejemplo, responder unos emails en el despacho) y lo que voy a estar haciendo a partir de ahora (plantear la sesión de psicología). Pretendo que ese pequeño ritual ayude a los estudiantes a lo mismo. Sin embargo,  ¿les ayuda? En ese periodo de tiempo yo voy "reconectando", pero... ¿qué hacen ellos? Quizá son estas preguntas las que hoy me han llevado a explicitar lo que notaba y a hablar de transiciones (a veces ritualizadas).

En relación a ideas que revisaba anteriormente, planteo más interrogantes que dejo abiertos para seguir profundizando:

- ¿Cuál es la experiencia subjetiva de los estudiantes de la transición entre clase y clase?
-¿Son conscientes de lo que está ocurriendo en esa transición? ¿de lo que están o no haciendo, pensando, o sintiendo? (Lo que he planteado en la sesión de hoy, ¿puede ayudar a esa posible toma de conciencia?).
-Vinculado con lo anterior, y entendiendo el ritual como potencial facilitador de transiciones, ¿qué puede aportar la idea de ritual y sobre todo la implementación de rituales en el contexto educativo? ¿Qué podría aportar en  una situación específica como la de transitar entre una clase y otra?

Para ir concluyendo esta parte ("pero... ¿hay más partes?") del post, plantear tan solo una idea que a mí me resulta útil en lo que a explorar transiciones se refiere: atender a la transición implica explorarla ampliando el foco de nuestra atención a los que podríamos llamar el "antes" y el "después". Esto puede ayudarnos a notar que a veces es complejo identificar cuándo comienza una transición, o cuando termina. En este sentido, los alumnos de Psicología del Desarrollo probablemente recordaréis esa metáfora del  "umbral" sobre la que estuvimos trabajando.

La escritura de este post, si lo vemos como un ejemplo de transición, para mí no ha comenzado a la 15.50, cuando me he sentado ante el ordenador y he comenzado a escribir. Podríamos decir que ha comenzado cuando, después de las clases de esta mañana, iba caminando hacia la estación de tren de Guadalajara pensando en lo que había pasado en ellas; podríamos añadir que este post ha ido madurando en el tren, cuando me he planteado la posibilidad de transformar mis pensamientos en palabras escritas y, entonces, he empezado a definir sobre qué quería escribir específicamente. Contemplando estas últimas posibilidades podríamos decir que lo que hemos hecho es ampliar, hacer más grande, el foco de nuestra atención a la hora de explorar la transición: ¿qué incluimos? ¿a qué atendemos? En el ejemplo del post, podría atender al periodo de tiempo concreto en el que he estado escribiendo, pero estaría obviando información muy valiosa a la hora de comprender mejor ese proceso de escritura. ¿Qué ocurrió antes de la escritura? ¿qué la motivó? ¿qué condiciones se dieron? Podemos ampliar más, y me doy cuenta de que el hecho de que yo ayer leyera esa conferencia sobre rituales me estaba colocando en una mejor posición para que a mí, hoy, me diera por escribir un post, para que tuviera “material” sobre el que escribir. También me doy cuenta de que esa lectura me ayudó a explorar algunas distinciones (rituales, transiciones) que por yo tenía bastante activadas y disponibles esta mañana y  que por eso he vinculado con algo que he notado hoy en clase (o, visto de otro modo, he vinculado algo que he notado hoy en clase con esas distinciones).

En otro tren. Transitando desde Bhubaneswar a Puri. India.

Una curiosidad

En un principio (en la "fase" de mi escritura donde estaba pensando sobre qué escribir, en el tren), se me ocurrió titular este post "Digresión y utilización", pero me he dado cuenta de que esto podía reducir el número de potenciales lectores ;) (aunque tal vez me equivoco).

"Digresión"  (dícese de la desviación en el hilo de un discurso oral o escrito para expresar algo que se aparta del tema que se está tratando) porque soy consciente de que esta mañana, con el grupo A2, me he visto inmersa, al menos aparentemente, en una. Que nuestras digresiones sean relevantes o no ya es otro tema, al que creo que tengo que atender y cuidar como profesora y que se relaciona con la idea de "dirección": ¿esto que "saco del sombrero" en la clase de hoy hacia donde me lleva, hacia donde nos lleva?  ¿es significativo? ¿va en la línea de lo quiero que trabajemos en la sesión de hoy? o ampliando el foco, ¿de lo que quiero que trabajemos en la asignatura? ampliándolo más y trascendiendo el contexto de la asignatura, ¿es significativa para quienes estamos en clase, potenciales futuros maestros? Yendo más allá, y explorando otras posibilidades: aun siendo la digresión significativa, potencialmente útil, en el contexto de la sesión, de la asignatura o del grado, ¿es oportuna, pertinente en este momento? ¿lo es en relación a otras posibles digresiones significativas y potencialmente útiles?

"Utilización"  porque he vinculado lo que ha ocurrido esta mañana con el uso que Erickson (el terapeuta Milton Erickson; no el psicólogo del desarrollo Erik Erikson, al que he mencionado en clase) le daba al término, y que conocí como alumna en una sesión de la asignatura de "Habilidades Sociales" en la Licenciatura de Psicopedagogía (a raíz del famoso "Día de la foto"). Se refiere al hecho de cómo incluir, en un contexto de terapia, en un contexto de formación o en un contexto de gestión de grupos, algo que está ocurriendo como vía a partir de la cual trabajar algo significativo en relación a ese contexto. Si soy profesora de Educación Infantil y un día, durante la habitual asamblea que suele realizarse al comienzo de la mañana, un niño cuenta que está muy triste porque su perro se ha muerto puedo partir de ello para explorar las ideas que los niños y las niñas de clase tienen sobre la muerte y, de este modo, comenzar a tratar de manera natural algo que aún suele ser tratado como un tabú (sobre el que no se habla, sobre el que se simplifica, sobre el que se mitifica...), sobre todo en la infancia. Si soy profesora de Psicología del Desarrollo y un día me doy cuenta de que el periodo de cambio de una clase a otra es complejo, puedo partir de esa situación, conocida y compartida por todos, para revisar distinciones que pueden ser útiles no sólo para explorar qué está ocurriendo en ese cambio de clase y tal vez facilitar que podamos introducir cambios en él, sino también contar con un ejemplo (otro) de transición, un concepto sobre el que ya hemos trabajado en la asignatura, o para introducir una nueva idea, como la de qué es eso de un ritual y qué valor puede tener en contextos educativos y de desarrollo.

Un avance

Cuando esta mañana (ya metidos en arena en esto de los rituales y de las transiciones pero volviendo al origen de toda esa arena) he planteado a los estudiantes si se les ocurrían maneras de facilitar la transición de una clase a otra, de cuidar el comienzo de una clase de manera que los alumnos  "conectaran" con ella, "entraran" en ella (metáforas interesantes estas que están entrecomilladas), alguien ha sugerido que una buena manera podría ser comenzar con algo novedoso, llamativo, divertido, con algo que atrajera la atención de los estudiantes.

En la sesión de mañana vamos a intentar comenzar así. Algo que otros años hemos presentado como una actividad de duración amplia que implicaba cierta profundización en esta ocasión la vamos a plantear en un formato más breve. Espero que esto no le haga perder valor, sino que ayude a reconectar y ejemplificar una cuestión importante que estamos trabajando en torno a la expresión del apego en adultos y a los modelos internos de apego, y que a la vez facilite la transición hacia otras que trabajaremos ;)

Veamos.


Referencias

Ainsworth, M. D. S., Blehar, M. C., Waters, E. & Wall, S. (1978). Patterns of attachment: A psychological study of the strange situation. Hillsdale, NJ: Erlbaum.

Feeney, J. A., Noller, P. y Hanrahan, M. (1994). Assessing adult attachment: developments in the conceptualization of seeurity and insecurity. En M. B. Sperling y W. H. Berman (Eds.), Attachment in adults: c/inica/ and developmental perspectives (pp. 128-152). New York: Guilford Press .

Iborra, Alejandro (2010). Tipos y procesos de cambio implicados en la experiencia del ritual. En Saldías, Verónica (Ed.). Cuarto Seminario Pedagogía del Rito. El asombro y la capacidad transformadora de la ritualidad.  Chile: Universidad Central.

4 comentarios:

  1. Vaya vaya vaya... el día de la foto ;) acabo de leer ese antiguo post, de hace cuatro años ya. Qué tiempos y qué diferencia leerlo con un poco más de perspectiva.

    Me gusta la conexión que has hecho entre los rituales y las transiciones, sobre todo tu manera de describirlo con tanto detalle. Y me gustó la idea de la disgresión y que la aprovecharais. Hay momentos excelentes que provienen de ese tipo de "salidas" del guión... por llamarlo de alguna manera.

    En la asignatura de Habilidades Sociales el concepto de "contexto" era clave, al menos para mi. Desde luego en Psicología no deja de ser importante, pero los matices son otros.

    Hay mucho que comentar en relación a lo que has escrito, pero lo dejo para otra ocasión. Ahora sólo quería compartir la sonrisa que tengo al recordar clases pasadas, otros momentos. Y desde luego para constatar lo interesante del proceso que estáis llevando a cabo, son muy buenos los posts de tus alumnos, estoy disfrutando leyéndolos.

    Ya seguimos

    Besos

    Alejandro

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  2. Hola Alejandro,

    volver a aquel post, y también de paso a aquel otro blog con el que comencé, ha sido sorprendente. Como tú, noto diferencias. Algo que me ha llamado especialmente la atención es que me ha ayudado a conectar con el coloque de entusiasmo, curiosidad y naturalidad que se desprendía en la escritura de entonces, y que emergía en gran parte por el genial contexto de entonces, en el que de algún modo generamos una comunidad virtual que permitía continuar elaborando. Mmmm, creo que algo de esto tiene que ver con lo que precisamente estamos trabajando en la asignatura ahora mismo.

    Gracias por seguir comentando ;)

    Gloria.

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  3. Hola

    Pues claro que sí continúo comentando ;) esto es como un metálogo pero escrito, ¿no? aunque menos fluido, claro... o no...

    Es cierto que se generó una comunidad virtual y eso es lo que cuesta. En Psicopedagogía había una ventaja, y es que ya os conocía del curso pasado y todo transcurría en dos años. Entrábamos en contacto en el primer cuatrimestre de cuarto y seguíamos durante el segundo cuatrimestre de quinto, además en dos asignaturas. Ahora sólo tenemos un cuatrimestre, el del primer curso, cuando la gente aún no está acostumbrada a muchas de nuestras dinámicas, sobre todo la de darse cuenta que la calidad del aprendizaje que existe en cada curso depende de todos, especialmente de cada uno. Y eso va en contra de muchos hábitos instaurados durante bachillerato, la ESO e incluso en otras asignaturas de la universidad. Pero bien sabes que da igual, que hay tiempo y que por poco que se consiga, vale la pena. Ah... y también somos muchos más, eso también hay que considerarlo, aunque tal vez sea más una ventaja, ¿no?

    Bueno, seguiremos con todo esto

    Besos

    Alejandro

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  4. En vuestros metálogos no se puede colar nadie (en principio ;), en los blogs, en cambio, la puerta está abierta…

    Añado al comentario de Alejandro mi opinión:

    -Aunque con algunos se consiga poco, que ya es algo; con otros se consigue mucho-

    (No digo “conseguís” porque ya sabéis que no tenéis todo el mérito vosotros jaja)

    Un saludo,

    Laura

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