Esto es lo que preguntó una alumna en la pasada sesión de Psicología del Desarrollo, después de que se planteara una secuencia de preguntas en torno a cuestiones relacionadas con el cambio y con el desarrollo (¿es lo mismo cambio que desarrollo? ¿cualquier cosa que ocurra a lo largo del ciclo vital es desarrollo? ¿cualquier cosa que ocurra a la mayoría de las personas es desarrollo? ¿el desarrollo tiene fin? etc.), después también de que varios estudiantes intentaran responderlas, y después también de que la semana anterior ya se hubiera planteado una cuestión que dio lugar a un diálogo en el aula y en el foro (¿el desarrollo es continuo o discontinuo?).
Teníamos entonces un intento de responder a ciertas preguntas… que parecía no llegar a una conclusión formalizada por mi parte (la profesora). Ante la pregunta de la alumna, yo, ocurrente, le dije algo así como que a mí me gustaban las preguntas y tras confirmar que la clase “aún podía soportar” esta situación de no llegar a respuestas claras “por ahora”, continuamos…
Sin embargo, al terminar la clase, volví a la pregunta planteada, y me acordé de una entrada en el blog de una alumna de Psicología del Desarrollo de hace dos años (“Olvidando las respuestas”), también me ví a misma en el comienzo de la Licenciatura de Psicopedagogía, cuando después de mucho tiempo de estudiante, me encontré con que en algunas asignaturas ya no me daban un paquetito bien organizado con el que trabajar, sino que me planteaban preguntas, me dejaban con la sensación de que faltaba algo y… me daban espacio (¡y ese espacio a veces parece tan amenazante…!) para que yo decidiera qué hacer con todo aquello…
También me di cuenta de que en muchas ocasiones, y en diferentes ámbitos de la vida, yo también tiendo a seguir buscando respuestas, porque me dan seguridad, porque me otorgan una sensación de que sé, de que soy competente, que me resulta agradable. Por ahora, sólo espero que podamos seguir experimentando, todos, una sensación que al principio no nos resulta precisamente agradable. También espero que no lleguemos al punto de quedarnos como el protagonista de esta viñeta de Francesco Tonucci ;)

Como una de tus alumnas, decirte, que hacemos hincapié en obtener respuestas ya que es a lo que estamos acostumbrados desde que tenemos uso de razón. Nunca nos han planteado tantas preguntas sin respuestas y peor aún, no nos han dejado pensar. Después de varias clases contigo, me surge como no, otra duda ¿ el propósito de la enseñanza "antigua" era, que no pensáramos?. Creo que todos mis compañeros y yo la primera, nos hemos sentido algo perdidos pero tengo la sensación que pronto nos daremos cuenta, que todas estas dinámicas y actividades nos van a servir mucho más que el clásico "memoriza apuntes".
ResponderEliminarHace un tiempo leí una frase que decía: "Pueblo manso, buen esclavo" refiriéndose a la enseñanza que hasta ahora, se ha impartido en nuestro país, al no pensar y sí memorizar. Desde luego esto debe cambiar, y los cambios se logran con profesores que utilicen nuevas técnicas de aprendizaje como las que tu estás empleando.
María O.S
Hola María,
ResponderEliminarreconozco muy bien lo que comentas, porque como dices muchos estamos acostumbrados, o se nos ha acostumbrado, a obtener respuestas (muchas veces sin que ni siquiera haya preguntas por nuestra parte). Lo lógico, como ocurre con los hábitos bien arraigados, es que tendamos a preservarlos, automáticamente.
Es muy interesante lo que te preguntas en torno a los propósitos: podemos preguntarnos cuál era el propósito de esa enseñanza "antigua", también cuál es el propósito de la enseñanza "nueva" (si es que hay un propósito homogéneo), o cuál es el propósito de los profesores... más interesante aún es preguntarnos cuáles son nuestros propósitos como alumnos.
Al leer la cita la he vinculado con una que me hizo llegar un compañero ayer (del poema "La cierva y la pantera", del inglés John Dryden)...
"La educación descaminó a la mayoría; creen lo que creen porque así los han criado. El cura continúa lo que empezó la nodriza, y así el hombre por el niño es embaucado".
Un placer leerte :)
Nos vemos en clase.
Gloria.
Ayer repasando unas notas encontré las siguientes frases ( de esas que apuntas en rojo para releerlas y repensarlas):
ResponderEliminar- La vida es un juego cuyo propósito es descubrir sus reglas (G. Bateson)
- Enseñar es dar herramientas para buscar respuestas
- Una pregunta siempre tiene múltiples respuestas. Cada nueva respuesta es una oportunidad para volver a la pregunta.
Un placer leerte Gloria!
Alfredo, qué placer el de reencontrarte! y más si compartes esas frases para re-. Creo que eso es de lo más bonito como aprendiz, y es algo que estoy descubriendo en el último tiempo: que haya ideas a las que quieras volver, y que cuando vuelves te des cuenta de que ya no significan lo que significaban, porque tú ya no eres el mismo y/o porque esas ideas, por abiertas y sugerentes, te pueden mantener en continua exploración.
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